En primer lugar podemos visitar la Ermita del Calvario. Se trata de un santuario del siglo XIX donde se encuentran las imágenes de Nuestro Padre Jesús de Nazareno y la Virgen María Santísima del Valle. Si nos acercamos a la entrada podremos ver ambas advocaciones, a través de una pequeña portezuela. La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Cortegana es probablemente la talla documentada más antigua (1936) de cuantas existen en nuestra provincia sobre la iconografía de Jesús con la Cruz al hombro. Su autor, Blas Hernández Bello, a pesar de sus innegables cualidades artísticas y de tratarse de un autor coetáneo al propio Martínez Montañés, es muy poco conocido. La obra que nos ocupa, de clara influencia montañesina, no es sólo una de sus mejores creaciones, sino también la única, al menos que se sepa, que realizó sobre el referido tema. Por su parte, la Virgen es obra de Manuel Pineda y data del año 1946.ermita del carvario

Hablando de un pueblo de la Sierra de Huelva tenemos que mencionar, como no, la importancia del agua y de las fuentes que se reparten por toda su geografía. En la calle Sargento Benítez encontramos la fuente de “La Caja”. Fuente de estilo popular que abastecía de agua al barrio de la Peñalta, aún hoy muchos corteganeses y corteganesas se acercan a ella para servirse de su agua, la cual se dice que es muy diurética y buena para las legumbres.fuente de la caja

La siguiente visita obligada es el taller del alfarero. Se trata de Enrique Vázquez, cuya casa hace las veces de museo de sus preciosas creaciones. La alfarería fue un gran pilar económico de Cortegana. En los años setenta del siglo pasado unas 70 familias vivían de esta actividad. La arcilla se cargaba en burros y se traía al pueblo, donde todos los alfareros unían fuerzas y durante la noche pisaban el material hasta amasarlo y después tomar cada uno su parte. Desgraciadamente, la alfarería es una tradición casi perdida en nuestra localidad, donde hemos visto cómo cerraban talleres que habían permanecido abiertos durante casi 300 años. Lo que distingue la alfarería de Cortegana del resto es la manera de hacer y rematar el dibujo que lleva bajo el vidriado. El diseño de cada dibujo sale sobre la marcha, tiesto en una mano y cuatro recipientes delante con los colores verde (sulfato de cobre, que se traía de las Minas de Riotinto), marrón y negro (manganeso de las Minas de Calañas), blanco (talco de las Minas de San Telmo), y azul cobalto (de fuera de la provincia). Cada color se mueve con una cuchara sopera, cuya cazoleta está cortada a la mitad, con la que se van dejando chorros precisos en el interior de la pieza hasta conseguir lo que se desea. Al final, sobre un goterón de blanco en el centro se deja caer uno de los colores oscuros y,  haciendo girar la pieza, la mezcla toma un sentido de movimiento interior, punto en desarrollo que va dejando a su alrededor una estela cada vez más difusa (técnica de la cuchara).

El taller de Enrique Vazquez se encuentra ubicado en otro lugar emblemático del pueblo: la plaza de toros. Levantada en 1858 en la ladera opuesta al núcleo urbano, está construida con piedra oscura con contrafuertes en su exterior. Cuenta con dos puertas, ruedo, corrales, patio de caballos, desolladero y casa para el guarda. Tiene un aforo de 3300 espectadores y es de tercera categoría.  Ha sido restaurada recientemente.plaza de toros

Bordeando el exterior de la plaza de toros, junto a la entrada principal, encontramos un pequeño camino (“la gitanesca”), que, en su inicio, cuenta con un mirador desde el que se puede disfrutar de unas estupendas vistas de Cortegana y de la sierra.

En esta zona podemos seguir paseando por la Avenida de las minas, conocido como el paseo de la carretera de Almonaster, por le que llegamos hasta la calle Paymogo donde nos encontramos con la fuente de “El Callejón”, que se destaca por su arquitectura y porque los vecinos aún acuden a ella para recoger agua fresca.fuente del callejon

Si comenzamos a bajar hallaremos la Iglesia de San Sebastián, que se sitúa dentro del casco urbano. Es de estilo gótico-mudejar con añadidos renacentistas del siglo XVI. Está conformada por una sola nave y presenta dos puertas: una orientada al sur y otra al oeste. El presbiterio está fechado en el siglo XV, aunque por la sencillez de las ojivas (arco característico del gótico) podría ser anterior. La techumbre primigenia era de madera, pero se sustituyó a finales del siglo pasado por bóvedas de medio punto de lunetas. Alberga las imágenes del Cristo de la Vera Cruz y San Sebastián.iglesia de san sebastiancasas mudejares

Si nos dirigimos a la zona céntrica de la población, casas mudéjares y señoriales llamaran nuestra atención hasta divisar desde lejos la majestuosa torre de ladrillo, que se construyó a los pies del templo del Divino Salvador. Es una torre de gran sobriedad y apenas decoración, salvo el pintoresco chapitel de azulejos. Esta el campanario de la iglesia parroquial del Divino Salvador. Este templo de voluminosas dimensiones, que ha sufrido todo tipo de reconstrucciones a partir de su edificación original en el siglo XIV en la que se mezclan los diversos estilos arquitectónicos. Su fábrica es de tapial de mampostería y ladrillo, fórmula muy habitual en la arquitectura de la Baja Edad Media en España como consecuencia de la tradición constructiva musulmana. Interesante es su portada meridional, qu se puede calificar de gótica y que tiene arquivoltas ojivales de ladrillo. En su interior destacan las imágenes de la Inmaculada (escultura de madera policromada de autor desconocido), y de la Virgen de los Dolores (realizada por Rafael Barbero Medina en 1950)iglesia divino salvador

Esta iglesia da nombre al paseo en el que se encuentra situada. Desde aquí podemos bajar hasta la “Fuente vieja”, situada en la calle Alfarería, cuyo origen es incierto. Algunos historiadores creen que data de la época de los romanos.

Cortegana se encuentra cerca de la frontera con Portugal, en la llamada “banda gallega”, zona de disputa durante siglos. Por ello edificaciones como el Castillo tenían como misión proteger al Reno de Sevilla- al que perteneció Cortegana- ante posibles invasiones desde el reino vecino. El castillo fue construido hacia el siglo XII, aunque no es hasta 1253 cuando aparecen los primeros datos fiables. Así, ese año es entregado al Concejo de Sevilla por orden del Rey Alfonso X. Ya en 1293 el Rey Sancho IV El Bravo acomete ampliaciones de estas infraestructuras defensivas. En los siglos XIV y XV, con los cambios geopolíticos en la región, queda abandonado. Tras esa etapa, y antes las guerras del Siglo XVI en Portugal, al tratarse de zona fronteriza, se convierte en fortaleza base permanentemente pertrechada. Por lo tanto no fue asentamiento feudal, sino que está más en la línea de las fortificaciones construidas en apoyo de la reconquista o para estabilizar las fronteras entre reinos peninsulares.castillo

Un terremoto en 1685 lo dañó seriamente, aunque se aprovechó la circunstancia para hacer años después una ambiciosa reconstrucción e instalar artillería en tiempos de la Guerra de la Independencia portuguesa. El paso de los siglos y  su abandono como plaza miliar, a lo que se sumaron los datos registrados por el terremoto de Lisboa de 1755 dejaron parte de la fortaleza en estado de semirruina.

En 1633, Juan de Ledesma nos habla del Santuario de Nuestra Señora del Castillo, y de la devoción que la villa siente por una de las imágenes que acompañan a su titular, Nuestra Señora de la Piedad, a la que los lugareños atribuyen muchos milagros. Actualmente es la patrona de la villa.ermita del castillo

De entre la arquitectura civil, inserta en un callejero sinuoso y de acusado desnivel, destaca la construcción, a principios del siglo XX, de la Sociedad Gran Casino y la Sociedad Nuevo Casino. Más reciente es el nuevo Teatro Capitol-Sierra, sin duda, uno de los mejores de la comarca serrana.

Desde el siglo XIX la “Cortegana agropecuaria” da paso a la “Cortegana industrial” que hoy conocemos, en la que destacan sus industrias cárnicas – con el jamón como gran protagonista-, las fábricas de “romanas” y las de corcho, de gran relevancia a nivel nacional en cada uno de sus sectores.

Siguiendo el rumor del agua llegamos hasta La fuente y el lavadero del Chanza se construyeron en el año 1854. Situada en uno de los barrios más antiguos de Cortegana, está ubicada en el nacimiento del río Chanza. Labrada en mármol grisáceo, se compone de tres unidades: la fuente, un gran pilón rectangular para abrevadero del ganado y unos lavaderos comunales. Esta tipología se repetirá a principios del siglo XX por toda la comarca. El Chanza es un afluente del Guadiana y nace dentro de la trama urbana de Cortegana, en el barrio que lleva su nombre.

En la Plaza del Prado actualmente se encuentra desde hace pocos años La fuente Monumental que durane años se localizaba en la Plaza de la Constitución, pero las exigencias urbanísticas de los nuevos tiempos provocó su retirada. La fuente permaneció durante mucho tiempo olvidada y desmontada, pero hace poco se recuperó
para disfrute de los habitantes del pueblo y de los turistas.   fuente del chanza      lavadero chanza